miércoles, 12 de agosto de 2009

Así soy yo. Mi estrella brilla tanto que nadie ve mi fragilidad. Soy como el hombre invisible: soy una presencia que se siente pero no se ve. Cuando ven que no necesitan nada, que pueden con todo, dejan de verme. Soy una sombra, una brisa que pasa. Estan pensando todo el día. Todos ven lo que doy, pero no lo que necesito. Todos ven mis señales, mis destellos, mi brillo, pero pocos ven cuando me apago. Hasta el hombre invisible necesita esa mirada especial que lo haga especial...

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